domingo, octubre 08, 2006

La escuela, el tiro, el voto y yo boto la coca-cola en la cabeza de su tía.


Día en que camino por el centro. Voy a la escuela de Artes. Estaré ahí por unas horas, conversaré con mucha gente.

Vi pasar mucho instrumento musical, caras urgidas, partituras perdidas y amistades enrostradas por su demora. Las salas se pasan, pero se pasan de música de otros. Escucho en la recepción los cantos en el subterráneo.

-Vayan a que los contemos, necesitamos como 470 personas para llenar la escuela y demostrar que el total de matriculados no tiene espacio en la facultad. También hay tallarines a $100 el plato. El almuerzo solidario. Yo no quiero comida, pero quiero mi número. Ya comimos con diversas personalidades mi bolsa de Natur. Caminar por Compañía a las 3 de la tarde en un día de sol no es tan recomendable, pero si lleva agua o, como yo, una leche cultivada, al arribar a su destino todo será mejor.
Cuando llegué al Palacio Matte recordé viejos tiempos y candidaturas parlanchinas. El recibimiento es la puerta de madera cerrada, el pasillo, gente y gente y me anotan, me anoto, firmo y ahí de las manos de una joven preocupada emerge mi 325. Qué lindo, soy numerada y me numero con un alfiler. Tomo leche refrescante y escucho gritos y discursos. También voté.
La vuelta fue extraña, más calor, menos agua. Crucé horas más tarde hasta José Carrasco Tapia. Encontré gentes. Luego fui con mi eterno amigo a tomar un batido de frambuesa y él uno de melón. Quiero un batido de esos ahora, no coca, no coke.

3 comentarios:

Maga dijo...

Dale, cine y batidooo!!!

Me agrada eso de ti, vas con una idea de senda y terminas en otra completamente diversa e igual de intensa!

Bien por tu número, por ayudar y darle magia a este mundo ;)

Dav dijo...

Rico batido X"D

Conversaba con gente de gobierno y contaban que en el invierno su patio de cemento se llena de moho, y es lo único verde que tienen aparte de los árboles :(
Echan de menos un campus con pasto, decían que les encantaría estar en Juan Gómez Millas.
O que el periodo de práctica se pagaba como cualquier otro año y no tenían derecho a beca.
Que a veces no tienen sillas. Que no escuchan lo que dicen los profes por la construcción del edificio de al lado, que les martilla la cabeza todo el día y los dejará sin solcito en las tardes de verano.
:(

Jaskask dijo...

Yeah! Cine y batido! muchas gracias Maga :) El recorrido es variado.

Dav pobres niños, sin sol, con moho en el invierno. Escaleras rotas en su propia casa. Mal. Lo que fue un Palacio ahora es cárcel.

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